
Situación hipotética, vas a imprimir un documento y por el motivo que sea Windows no te hace el más mínimo caso. Miras la cola de impresión e intentas eliminar el documento que acabas de mandar, sin embargo el documento sigue ahí. No hay manera de eliminarlo y tu paciencia se empieza a colmar. Al final terminas por reiniciar, con todo lo que ello conlleva.

